Cuando Berny Abarca, director del Grupo de Títeres Cúcara-Mácara, daba sus primeros pasos en el mundo artístico nacional tuvo que tocar muchas puertas, y algunas nunca se abrieron. Sin embargo, con mucho esfuerzo logró posicionarse en el medio y forjarse un nombre.
Hoy ve las cosas desde otra perspectiva, y como coordinador institucional del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) expresa gran satisfacción por los logros en los programas de proyección artística en todo el país.
Según Abarca, uno de los factores determinantes para alcanzar el éxito es el aumento en las partidas del sector cultura, que pasó del 0.64% al 1% del presupuesto del gobierno central entre el 2006 y el 2009. El MCJ ha invertido ese dinero en el fortalecimiento de la capacidad de gestión, la calidad artística, y la capacidad de las instituciones del ministerio en torno a las áreas fundamentales de transformación de la sociedad costarricense.
Ileana Rojas, vocera de prensa del MCJ manifestó que son importantes las políticas de inclusión y democratización. “El arte se está diversificando. Ya no es solo teatro, música, artes plásticas y danza; se están apoyando otras manifestaciones que antes estaban relegadas como la fotografía, el cine y video, cultura popular y tradicional”, afirmó Rojas.
Tanto Rojas como Abarca coinciden en que se está dando un florecimiento de la comunidad artística costarricense, y se encuentran excelentes productos e ideas por parte de funcionarios del ministerio, artistas independientes, organizaciones no gubernamentales y sector público y privado.
Consolidación de esfuerzos
Llevar el arte fuera del área metropolitana no es sencillo, requiere del trabajo coordinado de diferentes instituciones. El MCJ trabaja con los museos, el Ministerio de Educación y las municipalidades con el fin de crear productos interrelacionados para lograr un mayor impacto en las poblaciones.
El Plan Nacional de Desarrollo de la administración Arias contempla el fortalecimiento de municipalidades, comunidades, grupos independientes del sector cultura y otras instituciones que promueven el desarrollo cultural, deportivo y recreativo de sus comunidades. Un nuevo proyecto intenta extender este apoyo al arte callejero que está tomando nuevas dimensiones. No se anticipan mayores cambios en este sentido con la llegada del nuevo gobierno.
Arte más allá de San José
“La gente del área metropolitana exige y demanda más cultura como parte de la vida cotidiana, pero los pobladores de zonas rurales se estaban quedando por fuera ya que no han estado expuestos a la oferta cultural y por lo tanto no habían desarrollado una necesidad de este producto; los nuevos programas nos han permitido descentralizar las propuestas y estamos llegando incluso a comunidades fronterizas. Todos los rincones del país están recibiendo el impacto de este renacer artístico”, manifestó Abarca.
Mientras el arte se respira en todo el territorio nacional, el titiritero de Cúcara-Mácara lo justifica como parte esencial del ser humano, tan vital como respirar o alimentarse, es terapia, sirve para educar, para crear conciencia, para apaciguar los ánimos, limar asperezas y generar inspiración.




